jueves, 25 de mayo de 2017

Mi hija ha cumplido tres años, ¿En qué se ha convertido?


En mi experiencia, el segundo año de vida de mi chiquita, no fueron tan terribles. Definitivamente, hubieron muchísimos cambios y tuvimos que aprender que nuestra pequeña ya no caía en nuestros trucos como cuando era una bebé, sino que estaba comenzando a entender mas y era sólo el inicio de lo que se venía para cuando cunpla Tres años,

Algunas personas lo llaman los Mas Terribles tres, pero yo lo llamo Threenager y le cuento que nos pasó el momento en el que cumplió 3 años. Fué como si ella hubiera pasado esa barrera imaginaria de la edad y algo dentro de ella se activó.

Sabe lo que NO quiere: Antes, el NO era sólo una palabra favorita que era divertido decirla, ahora que tiene tres y le pido que haga algo, ella me responde con un firme "no quiero" y a pesar de que le  pida una vez mas con la voz mas dulce o molesta, ella ya me ha dicho lo que siente y es muy difícil que cambie de opinión.

Ahora viviremos una nueva etapa mi amor. Feliz cumpleaños



Hoy es 20 deJulio. Recuerdo que hace 3 años hoy, me estaba yendo a dormir muy cansada, ya me sentía muy panzona y esstaba durmiendo con 7 almohadas y tu pobre papá dormía en una esquinita de la cama.

Naciste un 21 de  Julio a las 5:47 de la tarde. Recuerdo claramente tu rostro, tu llanto, recuerdo que me emocioné al verte y al cargar tu cuerpo pequeñito, todos mis dolores desaparecieron.

Un tono de voz que marca la diferencia




En casa tenemos una pequeña de 2 años que esta pasando por los terribles 2. Ella está en ése momento de su vida en el que quiere probar sus límites y lo hace en cuanta oportunidad tenga. Yo, he entrado a esta vida maternal con un estilo de la vieja escuela, en la que los padres tienen la última palabra sin tomar en cuenta las opiniones y sentimientos de los hijos.

Hoy, con dos hijas, he aprendido muchísimas cosas, entre ellas que los gritos no llevan a una respuesta positiva. Si, yo lo admito, hasta hace poco, si mi hija no me obedecía en la primera, me molestaba y levantaba la voz. No tardé mucho en darme cuenta que en vez de recibir obediencia, recibía lo contrario, estaba comenzado a tener una niña renegona, rebelde y estaba comenzando a imitar mi forma de hablar molesta con sus amiguitos. 

Fue entonces cuando decidí cambiar mi tono de voz. En vez de levantar la voz cuando ella me desobedecía, comencé a hablar con amor y mucha calma. La respuesta, increiblemente positiva, al inicio podía ver el rostro de mi hija quien esperaba mi explosiva voz y luego comenzó a obedecer con una sonrisa.