viernes, 29 de mayo de 2015

A comer sentaditos se ha dicho


Cuando aun no era mamá, una amiga mía solía venir con su hija a mi casa los fines de semana para pasar un tiempo juntas. Cada vez que era hora de comer, por alguna razón la nena se disparaba a correr y mami tenia que estar detrás de ella corriendo con la cuchara para que ella pueda comer algo. 

Fue entonces que escuché a mi madre decir: "Todos los niños necesitan estar sentados para que puedan comer y de esa manera digerir mejor". Obviamente, lo olvidé por muchos años hasta que Naya comenzó a comer, las palabras sabias de mi madre vinieron a mi mente y las pusimos en práctica. 

Pero me puse a pensar, ¿acaso no es obvio? ¿Acaso nosotros comemos caminando por toda la casa? ¿cómo es posible que no se nos ocurra que nuestros hijos deben también deben sentarse a comer?

Pero no es asi pues, la realidad es diferente. Cada padre tiene su estilo de crianza y pasa muchas veces que no se nos ocurre que nuestros hijos deben sentarse a comer, pero sobre todo, que deben aprender este buen hábito.

Hasta el día de hoy me sorprendo al ver madres que creen que su hijo de casi 2 años no entiende absolutamente nada de lo que esta pasando al rededor. Yo soy fiel partidaria de que los niños son seres muy inteligentes y poco a poco van entendiendo que es lo que necesitamos de ellos y aprenden a seguir direcciones también. 

viernes, 8 de mayo de 2015

Y es que a mi me encanta ser mamita.


Desde siempre, supe que quería ser madre. Cuando me casé, con mi esposo queriamos obviamennte disfrutar de nuestra vida de casados, pero al mismo tiempo queriamos comenzar una familia. Asi que decidimos "intentar" y Dios lo hizo posible.

Recuerdo cuando vi la prueba de embarazo. Comence a temblar y no sabía si reír o llorar o hacer ambas al mismo tiempo. Mi esposo, igual, no lo podiamos creer y nos tomo un tiempito para poder realmente asimilar la bella realidad.

Pero desde ahi, todo cambio... para mi. Dicen que cuando te conviertes en mamá, tu corazón crece y es verdad. Comence a sentir mucha emoción y a pesar de las náuseas y las pocas ganas de comer, sentia que era una buena señal de que mi bebé estaba creciendo y desarrollandose. 

Aprendi a orar por alguien que no conocía. Oraba con mucha fuerza para que Dios sea bueno y cuide a mi bebé, oraba para que mi esposo y yo tengamos salud y fuerza para poder estar ahi cuando nuestra hija nasca.